Connect with us

Hi, what are you looking for?

KE Magazine Sotogrande

Alimentos

LA TRUFA NEGRA, el diamante negro de la gastronomía

Considerado el “diamante negro de la gastronomía”, la trufa negra de invierno ha sido siempre un elemento culinario codiciado por los mejores paladares. Es uno de los ingredientes más preciados en la gastronomía profesional.

Es un hongo que vive en simbiosis con las raíces de ciertos árboles, como el avellano o el roble, idóneos porque proporcionan el azúcar necesario para dar vida al alimento y, a cambio, la trufa ayuda a las raíces a absorber los elementos minerales que pide el árbol para crecer.

La tuber melanosporum solo puede desarrollarse en suelos calizos con mucho sol para fomentar el nacimiento del fruto, así que su búsqueda debe realizarse en los claros de los bosques o en árboles solitarios. De difícil recolección, es negro y con forma de globo. Con verrugas y protuberancias, su carne es firme, de color grisáceo con venitas blancas y un perfume muy intenso y característico que varía según la madurez de la trufa. Mayor grado, más intensidad en el aroma. Y su sabor cambia en función del árbol donde se haya criado, del tipo de terreno, de la cantidad de lluvia caída…

Actualmente, la recogida de la trufa negra corre a cargo de perros truferos entrenados específicamente para esa tarea, para lo que se requiere la intervención de expertos en la materia que los eduquen mediante técnicas específicas. El perro trufero entrenado desde cachorro, tiene un trabajo muy similar al de los perros adiestrados por la policía o los bomberos.

La trufa negra es un ingrediente versátil, un condimento refinado que no solo da sabor y aroma a nuestros platos, sino que los dota de una personalidad característica bañándolos de magia culinaria.

Su precio y sus características lo convierten en un auténtico manjar que vale su peso en oro al convertir en delicatessen cada plato que acompaña.

Cocinar con trufa es un auténtico espectáculo y las posibilidades gastronómicas de este diamante negro son infinitas: cruda como maridaje perfecto a un carpaccio, laminada sobre ensaladas o con base de queso, como condimento para guarniciones, como salsa o en pastas y arroces, e incluso convirtiendo un simple huevo en un alimento delicioso.

Acompaña tu plato favorito con una trufa negra y elévalo a la máxima expresión de sabor.

Antes de cocinar con trufa es importante atemperarla. La trufa no debe consumirse en frío, por lo que en cuanto la saquemos de la nevera es conveniente dejar pasar una hora aproximadamente antes de usarla.

Esa transición a temperatura ambiente libera sus aromas y permite a la trufa desplegar todo su encanto. 

Una trufa negra nunca se debe freír o asar, sino que su entrada al plato debe ser al final de la cocción o en el emplatado.

Obviamente, sobra decir que su aportación en crudo, rallada o laminada, aporta un sabor y aroma inconfundibles. Aromática, con un leve deje a pimienta y suave en el regusto… la realeza gastronómica en tus platos.

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *