Palma del Río: un destino que crece desde su historia
Entre la vega de naranjos y las murallas de su casco histórico, Palma del Río reinterpreta su pasado. La recuperación del Palacio de Portocarrero y la apertura de nuevos espacios culturales han impulsado un destino que combina arquitectura, naturaleza y creatividad. Es un lugar que se recorre a pie, sin prisa, descubriendo conventos convertidos en museos, palacios renacidos y un patrimonio que vuelve a estar vivo.
A medio camino entre Córdoba y Sevilla se encuentra Palma del Río, conocida como el “jardín de Andalucía”, que en los últimos tiempos se ha convertido en un destino imprescindible para los amantes de la historia y el arte. Su patrimonio es uno de los grandes reclamos de la ciudad: murallas centenarias, palacios renacentistas y conventos recuperados, convierten un paseo por sus calles en un recorrido histórico.
Nos adentramos en sus calles blancas, casas señoriales y los vestigios de la antigua alcazaba almohade. En muy pocos pasos se enlazan algunos de los hitos monumentales de este pueblo: la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, monumental y barroca, y el antiguo monasterio franciscano de San Francisco, restaurado como hotel, donde el descanso forma parte del propio viaje.
El Palacio de Portocarrero es, sin duda, el gran atractivo de Palma del Río para los viajeros. Sobre antiguos restos romanos se levantó primero un alcázar almohade, más tarde, un elegante palacio renacentista y hoy es una de las residencias privadas habitadas y visitables más antiguas de España. Todo un ejemplo de la recuperación privada de patrimonio histórico.
Que hoy este destino se asocie a la moda tiene que ver con Victorio & Lucchino. El antiguo Convento de Santa Clara acoge el Museo dedicado a estos dos diseñadores. En las estancias más nobles y parte del antiguo dormitorio de las monjas, un total de 7 salas, se exhibe de forma rotatoria una selección de unas 60 piezas, desde vestidos de alta costura a diseños nupciales, elegidas entre las más de 2.000 piezas que los modistos han donado. Un recorrido inmersivo al proceso creativo y al universo de Victorio & Lucchino. Además, es también un espacio que concentra buena parte de la nueva vida cultural de Palma del Río: conciertos, conferencias, exposiciones de arte contemporáneo.
Otro de los espacios singulares es también la Casa Museo Manuel Benítez “El Cordobés”. Ubicada en una casona solariega con dos plantas y dos patios, concebida como un recorrido emocional por la vida del matador y por la historia reciente de la tauromaquia. Trajes de luces, carteles, fotografías y objetos personales construyen el retrato de uno de los personajes más populares del siglo XX español.
Palma del Río no compite con las grandes ciudades monumentales de Andalucía; juega en otra liga. Es un lugar para viajar despacio, con la curiosidad abierta y ganas de combinar tranquilidad, cultura, naturaleza y buen vivir.


