ESCALA MADRID
Madrid es sin duda epicentro cultural, punto de encuentro y una ciudad que cambia todo el rato sin perder su identidad, en constante movimiento. Como dice la canción de Marwan y Drexler sobre Madrid: “ella es frenética y está corriendo siempre”.
Si algo destaca de la capital es que no es una ciudad de planes cerrados ni recorridos definidos. Aquí hay comidas que se alargan o noches que empiezan antes de lo previsto.
Por eso nace Escala Madrid, una sección con lugares que, ahora mismo, están marcando el ritmo de la ciudad. Sitios que quizás encajen contigo -o quizá no- pero que ayudan a entender cómo se mueve hoy Madrid.
Dormir entre obras de arte
El hotel Thompson es una declaración de principios. Este hotel de 5 estrellas concibe la hospitalidad de otra manera y sumerge a sus huéspedes en una nueva experiencia a través de la cultura. El arte está presente en cada espacio, desde el lobby, hasta los pasillos y dentro de las habitaciones. Obras de los artistas Andrea Torres, Marta Bermejo, Pils Ferrer, Mercedes Garrido y Miguel Vallinas acompañan a los huéspedes durante su estancia, en una propuesta de comisariado a cargo del estudio de Luisa Olazábal.
La decoración de las habitaciones combina tonos tierra y dorados, mármol, madera y piel creando espacios cálidos y elegantes. El diseño de las habitaciones está muy cuidado con texturas modernas y tecnología integrada de forma natural.
Aquí también es importante la gastronomía, en la planta baja La Barra de Ultramarines homenajea a la barra castiza, y en la azotea, Makáá se rinde al fuego, a la brasa y al producto. En el sótano, el Jack’s Club traslada a una biblioteca clandestina donde los cócteles de autor y la música en directo son protagonistas.
Club Metrópolis: espectacular y exclusivo
El Grupo Paraguas ha vuelto a abrir las puertas del emblemático edificio de 1910, convertido en un club privado internacional, hotel y siete espacios gastronómicos con una programación anual de más de 200 experiencias culturales, sociales y gastronómicas dirigidas a sus socios. Antes de su apertura, el club ya cubrió el cupo de solicitudes de membresía, activando una lista de espera que no para de crecer. Y para quienes no ostenten el privilegio de la membresía hay zonas públicas en la planta baja que merecen la pena ser visitadas.
Ugo Chan, más allá de Japón
Este restaurante, estrella Michelín es obra de Hugo Muñoz. Aquí toda muta y todo cambia. Su carta se rige por la temporada, la mar, el sol y, como él dice, por el humor de sus proveedores. Cocina japonesa con influencias castizas que se ha convertido en un imprescindible de la capital. Su diferenciación va más allá de la cocina, que es toda una experiencia, es una suma de música, ambiente y decoración. “No te pierdas su lista en Spotify”.


